Tom G. Warrior: "Mucha gente tiene miedo de ser ella misma" Exclusiva con el músico tras sus presentaciones en Chile TerrorFest Miércoles, 10 de Diciembre de 2025 Posterior a las dos fechas de Chile TerrorFest en el Teatro Caupolicán, Rockaxis tuvo la oportunidad exclusiva de conversar con su mayor protagonista, al presentarse en ambas oportunidades con dos proyectos que rememoran partes clave de su carrera. Mientras se preparaba para lo que sería el sideshow de Triptykon de la noche del pasado lunes 8 de diciembre, el ya legendario Tom G. Warrior mantiene aún freso el grato recuerdo que le quedará de aquellas noches en nuestro país, definiendo aquel evento como algo simplemente fantástico. “Esta fue nuestra segunda vez en Chile y esta vez es mucho más grande porque tocamos tres sets diferentes”, recuerda Tom mientras recuerda también aquel debut como parte del Evil Confrontation Festival en 2018, su debut en suelo local. “La verdad es que no sabía qué esperar, pero ¡Dios mío!, el público ayer estuvo absolutamente increíble. En la banda, disfrutamos mucho tocando estas canciones porque dos miembros de Triptykon formaron parte de Celtic Frost, y siempre nos vimos como la continuación de Celtic Frost, pero claro, la otra mitad es el público. Fue increíble sentir cuánto amaban las canciones y cómo nos devolvieron tanto como nosotros les dimos. Fue absolutamente increíble”. Los tres shows presentados por el músico nacido como Thomas Gabriel Fischer tuvieron un setlist totalmente diferente cada noche, siendo la única excepción en este sentido ‘A Dying God Coming Into Human Flesh’, con Triptykon ejecutándola tanto en la jornada dedicada a repasar lo mejor de Celtic Frost como en el sideshow dedicado principalmente a material original. Sobre el hecho de tener que ocuparse de tres repertorios muy diferentes entre sí, Warrior admite que le resulta una pesadilla. “Soy mayor y mi cerebro no es tan bueno como antes, y si tengo que recordar tres sets completos, no es fácil, pero es mi trabajo, y hasta ahora, todo ha salido bien”, confiesa, con la expectativa de mantener ese nivel para la presentación de aquella noche, cosa que también lograría. “Musicalmente, es un honor absoluto que la gente todavía quiera escuchar esta música. Algunas de estas canciones tienen más de 40 años, y cuando las compuse, siendo un músico muy joven, nunca imaginé que podría seguir tocando esta música en todo el mundo. Es un gran honor que me inviten, por ejemplo, a Chile y tocar canciones desde mis inicios como músico hasta la actualidad”. ¿Cuáles son para ti las principales diferencias entre estos repertorios? Las canciones de Hellhammer que tocamos con Triumph of Death son, por supuesto, mucho más sencillas. Son más proto-metal extremo, proto-black metal, punk, pero aun así hay que tocarlas bien. No es tan fácil como parece, porque estas canciones son tan simples que dependen mucho de la vibra, del ritmo, y sobre todo si el baterista no entiende el ritmo, no lo eleva, las canciones no funcionarán, así que es un reto. Los tres sets son desafiantes, pero de maneras muy diferentes. Triptykon es más desafiante porque es más técnico y tiene mucha más atmósfera, tienes que estar muy concentrado todo el tiempo a la hora de tocar, mientras que Triumph of Death es mucho más enérgico. No tienes que estar tan concentrado, pero tienes que vivirlo de verdad. Realmente se genera todo el espectro de lo que se puede hacer en el metal, creo. ¿Sientes esa diferencia también en la respuesta del público? Canciones de Hellhammer o de los primeros años de Celtic Frost, por ejemplo, pueden generar mosh, como vimos en estos shows, mientras que las de álbumes como “Monotheist” o el material de Triptykon no se vive de manera tan intensa en directo. Sí, pero también es música muy diferente. Si pasas de Hellhammer por un lado a Tryptikon por el otro, la música es muy diferente. Cuando tocamos el material más experimental de Triptykon, no esperas un mosh completo, aunque, curiosamente, a veces ocurre. También algunas de las canciones de Celtic Frost son muy experimentales, muy góticas, así que, por supuesto, también esperas que los fans las aborden de forma diferente. A veces mueven la cabeza, a veces escuchan con atención, pero así debe ser. De adolescente, siempre me aburría un poco. Fui a un concierto de unos 90 minutos y todo era igual. Me gusta mucho la diversidad en los sets, y creo que intentamos darle ese toque. ¿Esa diversidad es algo que también buscas a la hora de componer? Creo que simplemente ocurre. Cuando creamos música, simplemente creamos lo que llevamos dentro, no hay un plan definido, pero Triptykon es una extensión de Celtic Frost, y en Celtic Frost aceptamos todo tipo de influencias musicales. Desde, por supuesto, el metal extremo hasta el jazz, la new wave, la música clásica y todo tipo de música, rock y progresivo. Todo tuvo cabida en Celtic Frost, y lo mismo ocurre con Triptykon, así que, cuando compones música, nunca sabes qué dirección tomará. Es un proceso muy natural. Comenzaste en esto cuando lo que hoy conocemos como metal extremo estaba recién surgiendo. ¿Cómo ves su evolución hasta el día de hoy? Es una evolución asombrosa. Hoy en día, el metal extremo es reconocido y es una escena enorme en todo el mundo. Cuando empezamos, la gente se reía de nuestra música, no había una escena extrema, solo había bandas individuales. Personalmente, la gente decía que lo que tocábamos era ruido. “No irás a ninguna parte. A nadie le va a gustar esto”. Así era al principio. A las discográficas no les gustó mucho, tomó muchísimo tiempo conseguir un contrato discográfico y encontrar promotores de conciertos que contrataran esta música. Poco a poco, en los últimos 40 años, se convirtió en una escena consolidada Celtic Frost se hizo más conocido, hubo muchas otras bandas importantes, como Metallica, Slayer, Exodus, etc. Y creo que, entre todos, creamos la escena. A estas alturas, el metal extremo no es nada inusual. Es una escena consolidada, y eso es muy bueno. La gente se abrió a él. Esa apertura incluso ha llegado a instituciones gubernamentales que ven al metal como un producto de exportación, como en el caso de Noruega o Suecia. Eso no va a pasar con Suiza. Los suizos no lo entienden, no lo aprecian como país. ¿En serio? El gobierno suizo y la embajada suiza jamás apoyarían algo así. Son demasiado conservadores, demasiado estrechos de miras. Eso jamás ocurrirá con Celtic Frost ni con Triptykon, pero no es nada nuevo para mí, el público me ha dado una carrera increíble. No necesito al Estado suizo, el público me ha dado una carrera musical increíble y estoy infinitamente agradecido por ello. ¿Pensaste alguna vez que tendrías una carrera así de extensa y aclamada? No, claro que no. Éramos una banda underground, todo era improvisado, no había dinero. Teníamos una sala de ensayo mojada que apestaba por el agua estancada. Estaba en el nivel más bajo, y todo lo hicimos nosotros mismos. Claro, esperábamos ser músicos, nos encantaba tocar música, nuestra pasión era la música y esperábamos poder serlo, pero no se trataba de fama ni de ser una estrella ni nada por el estilo. Éramos una banda pequeña y nos apasionaba la música y la energía, pero no pensábamos, porque como dijimos antes, todo el mundo odiaba ese tipo de música en aquella época. No pensábamos que llegaría a ninguna parte. Pero luego, como dije antes, el público creció y creció, y a más gente le gustaba el metal extremo. Me dieron una vida en la música, algo que nunca esperé. Estoy muy agradecido por ello. Ese odio hacia el metal aún puede notarse en ciertos sectores. ¿Por qué crees que sigue generando cierto rechazo después de tantos años? Porque hay mucha gente que tiene miedo de ser ella misma o de hacer algo inusual. Es mucho más fácil si te mueves con un grupo grande, te integras y no te expones, en lugar de vivir tu propia vida, vestirte a tu manera y escuchar tu propia música. La mayoría de la gente escucha las listas de éxitos como todo el mundo, y si estás en la escena metalera, formas parte de una comunidad mucho más pequeña de personas diferentes, que piensan diferente y que no temen expresar su opinión, aunque no sea tan popular. Y luego, claro, la otra cosa es que también existe la religión, que dice ser amor, pero en realidad no tolera nada y quiere destruir todo lo que se aparte de sus ideas. Creo que estas son las razones por las que a veces se menosprecia a quienes escuchan metal. Es una locura que casos así se sigan dando incluso después de 40 años de supuesto avance… Es ridículo. Deberíamos vivir en un mundo moderno. Pero si observamos la historia de la humanidad de los últimos 10.000 años, aproximadamente, todo se reduce a guerra, represión, violencia, asesinato, y nunca hemos evolucionado. Vivimos ahora en un mundo moderno tras 10.000 años de supuesta civilización, pero los mecanismos, los instintos, siguen siendo los mismos. Seguimos matándonos unos a otros a pesar de que solo tenemos este planeta y hay tanto espacio, y todos necesitamos coexistir, pero no lo hacemos. Toda esta locura en que está sumido el mundo actual, ¿es algo que canalizas a través de tu música? La forma en que funciona el mundo y cómo se comportan los humanos siempre ha formado parte de nuestra música desde los últimos días de Hellhammer y, por supuesto, en Celtic Frost y Triptykon, siempre está en nuestras letras. La frustración, el dolor y la ira por algunas de las cosas que los humanos han hecho siempre forman parte de lo que hacemos, porque también somos humanos y estamos expuestos a ello. Viajamos por el mundo y vemos todo tipo de sistemas políticos, vemos a todo tipo de personas, a veces personas reprimidas. ¿Cómo puedes no escribir sobre esto? ¿Cómo puedes no pensar en esto? No quiero exagerar, no soy Bono, pero, por otro lado, la música también debería ser divertida y energética. Todos estamos conectados por la presión de los políticos y la religión para que hagamos lo que creen que debemos hacer. ¿Cómo podemos no pensar en ello? ¿Cómo podemos no abordarlo en nuestras letras? Somos humanos como todos los demás. Dependemos de nuestros gobiernos como todos los demás. ¿Qué te inspiró inicialmente para tomar ese camino más oscuro en las temáticas de tus letras? ¿Hubo algo en particular? Con Martin Eric Ain, cofundador de Celtic Frost conmigo y también de Hellhammer, tuvimos una infancia bastante difícil y oscura, así que realmente no decidimos nada al respecto, simplemente era nuestra forma de vivir en ese momento, cómo nos sentíamos. Había mucha oscuridad en nuestras emociones, en nuestros pensamientos. Mucha ira, mucha frustración, y necesitaba salir. Elegimos la música, podríamos haber elegido la violencia, las drogas o lo que fuera. A quienes tienen una juventud difícil le puede pasar de todo. Tuvimos mucha suerte de tener nuestros instrumentos y poder desahogarnos con el heavy metal. Por eso, la oscuridad de las letras básicamente reflejaba nuestra situación cuando formamos estas bandas. Sobre todo, si nos fijamos en las letras de Martin Eric Ain, están llenas de ira y odio contra sus padres, quienes estaban muy involucrados en la Iglesia Católica, y eso influyó mucho en su juventud. Tuvo una juventud muy reprimida, su madre era muy dominante e intentó imponerle muchas ideas religiosas. Sus letras eran una clara rebeldía contra eso, y se mudó de casa de sus padres siendo adolescente. Así que todas estas situaciones se reflejaron en nuestras letras, por supuesto. Después del éxito de estos shows aquí en Chile, ¿podría ser nuestro país y Sudamérica un destino más frecuente en tus próximas giras? Creo que se ha convertido en un destino más frecuente. Triptykon hizo su primera gira por Sudamérica en 2018, y desde entonces hemos vuelto a varios países de la región y ha sido fantástico, absolutamente fantástico, todos hablamos de ello. Después del show de anoche, esta mañana, todos comentamos lo fantástico que es aquí, y claro que queremos volver. Ahora estamos grabando un nuevo álbum y espero que, una vez que esté terminado el año que viene, tengamos más oportunidades de venir a Sudamérica. Es algo que no sabíamos qué esperar en 2018, pero fue realmente fantástico, y desde entonces está mejorando. Creo que poco a poco estamos creando una audiencia aquí. Como dijimos al principio de la entrevista, anoche fue absolutamente increíble. Es un verdadero regalo tener gente delante que te regala tanta adrenalina y tanta buena voluntad. Luciano González Fotos en vivo: Sergio Mella Tags #Tom G. Warrior #Hellhammer #Triumph of Death #Celtic Frost #Triptykon #2025 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. 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