La Posesión de la Momia: Horror ancestral y una pesadilla familiar Vimos la reciente cinta del realizador Lee Cronin Martes, 21 de Abril de 2026 Desde que el cine descubrió a la momia como figura de terror, este monstruo ha sabido reinventarse generación tras generación. Desde aquella versión clásica de 1932 con Boris Karloff, pasando por la aventura desbordante y carismática de "La Momia" de 1999 con Brendan Fraser, hasta reinterpretaciones más modernas que han intentado devolverle su lugar dentro del horror, la figura de la momia siempre ha cargado con un misterio especial: no es solo un monstruo, sino el reflejo de antiguas maldiciones, de la muerte que se niega a descansar y de aquello que vuelve cuando jamás debió ser despertado. Durante años, el personaje fue alejándose del terror puro para abrazar más la aventura, la acción e incluso el humor. La saga protagonizada por Fraser se convirtió en un referente absoluto para toda una generación, mezclando arqueología, espectáculo y una química inolvidable entre sus protagonistas. Sin embargo, "La Posesión de la Momia" decide tomar otro camino. Lee Cronin, director que ya había demostrado su gusto por el horror físico y la incomodidad en "Evil Dead Rise", opta por devolverle a la momia su esencia más perturbadora, alejándose de la aventura clásica para construir una experiencia mucho más oscura, violenta y profundamente incómoda. Aquí no hay héroes recorriendo tumbas antiguas ni grandes secuencias de acción al estilo blockbuster. Lo que propone Cronin es algo más íntimo, más cruel y más enfermizo: una historia donde el horror no nace de una maldición lejana, sino del dolor familiar, de la pérdida, del duelo y de aquello que puede esconderse detrás del regreso de alguien que nunca volvió siendo realmente la misma persona. "La Posesión de la Momia Arranca" con un prólogo inquietante en Egipto, donde una familia intenta proteger un secreto oculto bajo su propia casa. Todo sale mal cuando la madre termina siendo infectada por una presencia oscura que rápidamente deja claro que no se trata de una simple maldición ancestral. A partir de ahí, la historia se conecta con Charlie y Larissa Cannon, una pareja instalada temporalmente en El Cairo junto a sus hijos, mientras él trabaja como periodista y ella como enfermera. La tragedia golpea cuando su pequeña hija Katie desaparece tras ser secuestrada por una misteriosa mujer vinculada a ese mal ancestral. La desaparición destroza por completo a la familia, y ocho años después, cuando ya han intentado reconstruir sus vidas en Estados Unidos, reciben la llamada imposible: Katie ha sido encontrada. Pero la niña que regresa no es realmente la misma. Desde ese momento, la película cambia de ritmo y se transforma en una experiencia profundamente angustiante. Katie vuelve en un estado catatónico, con comportamientos extraños, silencios perturbadores y una presencia que contamina todo a su alrededor. Cronin entiende perfectamente que el verdadero terror no está en mostrar al monstruo demasiado rápido, sino en instalar esa sensación constante de que algo no está bien. Y funciona. La gran virtud de la película está en cómo mezcla el cine de posesiones con la mitología egipcia sin caer en el cliché fácil. No estamos frente a una simple copia de "El Exorcista" con vendas y sarcófagos, sino ante una propuesta que toma elementos del horror religioso y los fusiona con una figura clásica del cine de monstruos. La momia aquí no es solo una criatura física, sino una entidad invasiva, una presencia que corrompe desde adentro y que convierte el cuerpo en un territorio de terror. Cronin se luce especialmente en el body horror. Hay escenas realmente brutales, incómodas y difíciles de olvidar. Desde una secuencia de pedicura infernal hasta momentos donde la propia piel se transforma en una extensión grotesca de los vendajes clásicos de la momia, la película abraza el asco con total convicción. No busca solamente impresionar: quiere generar rechazo físico, incomodidad real, y lo consigue. Hay una intención clara detrás de cada escena grotesca. No es gore gratuito ni violencia vacía. Todo está pensado para acompañar la degradación emocional y física de los personajes. La casa familiar deja de ser refugio para convertirse en un espacio contaminado, opresivo, donde cada rincón parece respirar amenaza. También resulta interesante cómo la película sostiene dos líneas narrativas paralelas. Por un lado, el drama familiar dentro del hogar, donde los padres intentan aceptar que quizá su hija no regresó sola. Por otro, la investigación que continúa en Egipto, liderada por la agente interpretada por May Calamawy, quien aporta una presencia firme y convincente mientras profundiza en el origen de esta posesión y en las verdaderas motivaciones detrás del secuestro. Ese equilibrio le permite a la película desarrollar mejor su propia mitología y no quedarse únicamente en el susto inmediato. Hay un esfuerzo real por construir reglas, por darle peso a la amenaza y por justificar que este horror viene de algo mucho más antiguo y más oscuro que una simple posesión demoníaca tradicional. En el elenco, Jack Reynor funciona muy bien como ese padre consumido por la culpa y la obsesión, mientras que Laia Costa sostiene con fuerza el costado más emocional de la historia como una madre que se aferra desesperadamente a la idea de recuperar a su hija. Verónica Falcón también destaca con una presencia poderosa, y Natalie Grace sorprende especialmente en un rol complejo y perturbador como Katie, logrando transmitir miedo incluso en sus momentos de mayor quietud. Visualmente, la película tiene personalidad. La fotografía de Dave Garbett apuesta por espacios sucios, interiores densos y una sensación constante de encierro. Egipto aparece imponente, pero no como postal turística, sino como territorio cargado de amenaza. La cámara de Cronin sabe cuándo acercarse y cuándo dejar respirar la tensión, y eso ayuda mucho a que incluso los momentos más extremos se sientan controlados y efectivos. No todo es perfecto. El segundo acto pierde algo de fuerza y la duración termina jugando un poco en contra. Algunas escenas podrían haberse resuelto con mayor precisión y ciertos jump scares no tienen el mismo nivel que el resto del trabajo atmosférico. La película habría ganado mucho siendo más contenida en duración, más afilada en su tramo medio. Pero incluso con esos tropiezos, La posesión de la momia logra algo importante: devolverle a este monstruo clásico su capacidad de incomodar. Lejos de la aventura ligera o de la nostalgia fácil, Cronin apuesta por una versión agresiva, provocadora y desagradable en el mejor sentido posible. Una película que no busca agradar a todos, sino dejar una marca. Y eso, dentro del cine de terror actual, se agradece. "La Posesión de la Momia" no reinventa el género, pero sí entiende perfectamente cómo hacerlo sentir. Es una experiencia intensa, incómoda y visualmente poderosa, que apuesta por el horror corporal y emocional con una identidad muy clara. Puede no ser para todos los públicos, especialmente para quienes buscan un terror más tradicional o una aventura al estilo clásico, pero quienes se entreguen a su propuesta encontrarán una película que sabe cómo sacudir al espectador. Al final, esa es quizá la mayor virtud del terror: no solo asustar, sino permanecer. Matias Arteaga S. Tags #La Posesión de la Momia #Lee Cronin #May Calamawy #Jack Reynor #Laia Costa Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Articulos FTMining ha lanzado un servicio gratuito de minería en la nube para BTC, DOGE y LTC, con ingresos diarios de hasta 9.900 dólares Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias A Perfect Circle visitará Chile Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias Star Wars Sinfónico llega a Valparaíso y Concepción Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias Con Pedropiedra, Javiera Electra y más: Ciclo Armónica se tomará el GAM Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias Festival de Música al Margen 2026: Convocatoria abierta Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias Concurso: The Lumineers retorna a Chile Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias 'Call It In': Escucha el regreso de Editors Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Clásicos Eagles Miércoles, 29 de Abril de 2026